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Es una curiosa medida, pero más curioso es su origen. Tan desconocido cómo misteriosamente bello.

Algunos quizás sabéis de lo que hablo, y otros no.

Hasta hace apenas unos pocos días para mí la cantidad de 23 gramos, no tenía ningún sentido. Aunque algo en mi interior latía, late, y seguirá con fuerza incluso cuando no esté.

Pero si algo tiene de hermoso conocer a personas, conversar, dialogar y profundizar en temas que pueden ser tan cercanas cómo dispares las opiniones, es que siempre te sorprenden y ves puntos conexos y inconexos. Tan cercanos cómo lejanos…

¿Y porqué destaco 23 gramos?

Desde siempre he creído que algun@s seres human@s tenemos alma. Siento no poder generalizar, pero la vida me ha demostrado que hay gente carente de ella en algún, algunos o en todos los sentidos.

El alma no es algo físico, no es algo psíquico. Es algo que se tiene o no se tiene.

Es algo con lo que naces y con lo qué mueres.

Al parecer cuando “morimos” está demostrado que perdemos ipso facto 23 gramos.

Así que es lo que “pesa” nuestra alma, cuando dejamos el mundo terrenal. Para ir a un lugar, dónde está claro qué viene nuestra alma, junto con otras más. Imposible de definir, ni de mostrar, puesto que nadie ha regresado para contarlo.

Estoy segura que las almas de las personas que nacieron para ser “ángeles” en la tierra, regresan de otra forma, en otro cuerpo , en otra persona, que tendrá alma, y qué acabará formando parte de nuestra vida de una manera o de otra, si se fueron, pero nunca nos dejan sol@s.

Jamás pensé qué 23 gramos fuesen a hacerme sentir cómo me siento hoy. siempre he sabido que he perdido a personas que amé con todo mi ser, y que jamás me abandonaron, pero ahora tengo la certeza interior, que siguen a mi lado, en ausencia y en presencia, así qué gracias por estar y por regresar de mil maneras diferentes.

Una puesta de sol, un amanecer, una sonrisa, una flor, una caricia del viento….

Y os doy el pésame( pero no sentido, cómo acostumbra a darse, porqué no es merecido) a tod@s aquellas personas que no podréis sentir algo así, al no tener alma, sino simplemente maldad, egocentrismo y egoísmo.

Siempre pensé que ser demasiado buenaza era un error, hasta que he visto que es una virtud que no abunda.

Así que mis queridos Delocosyenajenados, con alma, disfrutad del placer que se nos ha concedido, que hay quienes jamás lo sentirán.

Sin más palabras. Os dejo con vuestro parecer y opinión 🙂

@RosaMaNM

Delcoosyenajenados

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